Diseñar para nuestro público

Si estás dentro de una organización, es muy probable que en algún momento hayas experimentado la necesidad de promocionar un evento de la misma. Lo más común en estos casos es recurrir al uso de afiches o imágenes para difundir en las redes sociales. En este artículo intentaré explicarte cómo mejorar esas piezas gráficas para hacerlas más efectivas, y cómo lograr que sus contenidos sean más visibles y recordables. Para esto, tendremos que ponernos en el lugar del receptor.

Suponiendo que ya sabemos qué mensaje queremos transmitir, los siguientes pasos serán:

  1. DEFINIR NUESTRO PÚBLICO OBJETIVO
    De esto depende mucho la efectividad de nuestra comunicación. Si sabemos a quién comunicamos podremos definir el lenguaje a utilizar en nuestro diseño, conocer qué gustos y códigos manejan para llamar su atención, y cuál será el medio y el canal que emplearemos para transmitirlo.

    Aquí el público objetivo no fueron los niños, sino los padres, catequistas, maestros, etc. Las personas que acompañan, llevan o deciden la participación de los chicos. Los dibujos quedaron en segundo plano y el cartón corrugado toma protagonismo (más utilizado por el público objetivo).

    Aquí el público objetivo no fueron los niños, sino los padres, catequistas, maestros, etc. Las personas que acompañan, llevan o deciden la participación de los chicos. Los dibujos quedaron en segundo plano y el cartón corrugado toma protagonismo (más utilizado por el público objetivo).

     

  2. SIMPLIFICAR EL MENSAJE: Muchas veces nos vemos tentados a incluir una gran cantidad y variedad de textos e imágenes en nuestros diseños, logramos saturarlos con información innecesaria, una neblina de elementos que tapan nuestro mensaje principal. Decimos mucho y comunicamos poco.

Al depurar nuestro mensaje tendremos en cuenta estos tres filtros:

Relevancia: Debemos primero definir qué es lo necesario y lo prescindible. Dejar en la pieza sólo la información que ayude al receptor a entender y a memorizar el mensaje principal. Si estamos hablando de familia ¿Es indispensable incluir una foto de una familia? Claro que cada situación tendrá su propia respuesta.

maraton-2015

El código utilizado en esta gráfica coincide con los utilizados para otros eventos deportivos, lo que supone algo familiar para quienes suelen participar. No es necesario agregar una imagen de una familia corriendo, el receptor lo hace por nosotros en su mente, conectando con la pieza y realizando un cierre del mensaje.

Empatía: El cerebro, como mecanismo de defensa, tiende a olvidar los recuerdos negativos. Por eso para conectar con él deberemos priorizar las palabras e imágenes más positivas. Sacar una sonrisa favorece la “recordabilidad” de nuestra pieza de diseño.

Jerarquía: Individualizar los elementos de la gráfica, puntuándolos según su nivel de importancia dentro del mensaje general. De esta forma será fácil definir qué tamaño y lugar tendrá cada elemento en la pieza.
No siempre el título de una charla debe ir arriba y más grande, así como el horario, la fecha y la ubicación de un evento tendrán diferente jerarquía, según la importancia que tengan para el receptor.

  1. GANAR VISIBILIDAD
    Imaginemos el momento en que el mensaje llega a las personas. Hoy en día es difícil encontrar un medio que no esté saturado de señales. Ya sea caminando en la calle, dentro de un edificio, “scrolleando” en el inicio de Facebook, revisando los mensajes de un grupo de Whatsapp o revisando los correos electrónicos; lo más probable es que en sólo un rápido vistazo el receptor decida si nuestra pieza comunicacional merece o no su atención.

Para captar la atención de nuestra audiencia:

Uso del color: El color es el factor más visible en un diseño, incluso a gran velocidad y distancia. Nuestra visión periférica no se lleva bien con los textos y las formas, pero sí con el color.

Lenguaje visual: Utilizando colores, tipografías (fuentes) y formas similares en todas nuestras piezas lograremos que nuestro público objetivo nos identifique más fácilmente. Debemos tender a construir sistemas visuales perdurables.

Anclajes: Incluir en el diseño algo que llame rápidamente la atención del receptor, que le saque una sonrisa. Por ello es necesario conocer sus gustos y manejar sus mismos códigos.

Uso del espacio en blanco: mientras menos elementos incluyamos en el diseño la vista se centrará sólo en lo importante. Al igual que en un libro debemos jugar con los márgenes y los espacios, donde el ojo descansa. Perdamos el miedo al vacío. Logrando claridad en el mensaje lograremos una gran diferencia con respecto a muchas otras piezas que están saturadas de elementos.

Ejemplos:

 

Artículo y diseños por: /PabloRupcic

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